Por qué no existe un precio único
Dos discos con el mismo síntoma pueden tener daños completamente diferentes y costos de recuperación que difieren varios órdenes de magnitud. Un disco que "no es detectado" puede tener una falla de firmware (reparable con software), cabezales dañados (requiere sala limpia y piezas) o platos rayados (potencialmente irrecuperable). El síntoma externo no determina el costo: lo determina el daño real, que solo se conoce después del diagnóstico.
Factores que suelen influir en el costo
Falla lógica (formateo accidental, borrado, sistema de archivos corrupto) El disco responde, no hay daño físico. El proceso es principalmente de software. Suele ser el tipo de caso con menor complejidad. Falla mecánica de cabezales o motor (HDD con clic, no detectado) Requiere trabajo en sala limpia, posiblemente reemplazo de cabezales con piezas donantes del mismo modelo. Complejidad y costo medio-alto. Falla severa (platos dañados, múltiples cabezales) Los casos más complejos técnicamente. El costo refleja el tiempo en sala limpia, las piezas especializadas y la complejidad del proceso de reconstrucción. RAID o servidor El costo depende del número de discos, el nivel de RAID y el tipo de falla. SSD con falla de controlador Complejidad media-alta. En algunos casos puede requerir chip-off si el controlador no responde, lo que eleva el costo significativamente.
Diagnóstico, presupuesto, anticipo y saldo
El diagnóstico es gratuito, no invasivo y no incluye pruebas de recuperación. Se informa dentro de las 24 horas corridas de recibidos los medios. Después del diagnóstico se presenta el presupuesto. El presupuesto puede requerir un anticipo no reembolsable a cuenta del servicio (por ejemplo, para repuestos). Si no se recuperan los datos, no se cobra el saldo. Si la recuperación es parcial, el cliente dispone de 15 días corridos desde la notificación para verificar los datos por escritorio remoto; si no está conforme, puede rechazar sin pagar el saldo ni recibir esos datos.