4 mejores prácticas de seguridad de la información

¿Están los datos de tu empresa seguros y a salvo de ataques digitales, desastres tecnológicos o simples fallos humanos? Si tuviste dudas al responder a estas preguntas, podría ser una señal de que tu empresa no está adoptando las mejores prácticas de seguridad de la información.
Más que simplemente tener copias de seguridad de los datos o proteger el acceso a ellos por personas no autorizadas, la seguridad de la información debe formar parte de la estrategia de tu negocio. En otras palabras, no es un gasto, sino una inversión y uno de los pilares que sostienen el crecimiento de tu empresa a medio y largo plazo.
¿Qué es la seguridad de la información?
Podemos definir la seguridad de la información como el conjunto de acciones que toma una empresa para proteger los datos, ya sea del acceso de personas no autorizadas o de incidentes que puedan inutilizar o exponer contenidos que son responsabilidad de la empresa. Desde las acciones más simples hasta el uso de tecnologías más modernas, todas las buenas prácticas que adoptes para proteger este patrimonio son acciones de seguridad de la información.
La seguridad de la información se basa en cuatro pilares: confidencialidad, integridad, disponibilidad y autenticidad. En otras palabras, los datos deben tener niveles de confidencialidad, deben permanecer íntegros incluso si se exponen, deben estar disponibles incluso en caso de incidentes y, por último, deben ser auténticos, es decir, no susceptibles de alteraciones.
Consejos prácticos para mejorar la seguridad de la información en tu empresa
Existen muchos consejos valiosos que puedes seguir para evitar que los datos de tu empresa caigan en manos equivocadas. A continuación, te presentamos 4 prácticas que puedes poner en práctica hoy mismo para minimizar los problemas que puedan surgir debido a la exposición o el compromiso de la información de tu empresa.
1. Actualización de software y controladores es esencial
Este es el primer aspecto con el que debes preocuparte. Independientemente del nivel de seguridad de los programas y equipos que utilices, asegúrate de que tus controladores, software y firmware estén siempre actualizados a la versión más reciente proporcionada por el fabricante.
Las actualizaciones de software no solo sirven para corregir fallos, sino también para bloquear posibles accesos a vulnerabilidades de seguridad. Sin estas actualizaciones, te expones a personas malintencionadas que explotan justamente esas fallas, y son los sistemas desactualizados los más vulnerables.
2. Crea jerarquías y niveles de acceso a la información
La información de alta confidencialidad no debe ser accesible por todos los empleados. Un buen sistema es aquel que prevé niveles de jerarquía, en los que solo quienes realmente necesitan acceder a determinada información puedan hacerlo. Además, siempre debe haber registros de cada acción para que cualquier falla de seguridad pueda rastrearse más fácilmente.
Una gran parte de los errores de seguridad en las empresas provienen de fallos humanos. Un clic en un enlace malicioso, una contraseña expuesta en un lugar indebido o incluso el acceso a información innecesaria son riesgos que pueden controlarse mejor con buenas prácticas de seguridad.
3. Entrena a tus empleados para reaccionar ante adversidades
Si ocurre un problema, ¿qué hacer? ¿Tienes un plan de contingencia para restaurar la normalidad ante un ataque crítico? ¿Tus datos están seguros, con copias de seguridad periódicas en lugares inaccesibles a ataques maliciosos? Si respondiste negativamente a alguna de estas preguntas, debes actuar de inmediato para prevenir riesgos.
Para muchas empresas, los datos son los activos más valiosos. El compromiso de una base de datos puede sacar a una empresa del mercado de la noche a la mañana, no solo por los daños financieros, sino también por el daño a la reputación. No dejes margen para que problemas pongan en riesgo el futuro de tu empresa.
4. Cuenta con empresas especializadas para recuperar datos perdidos
La pérdida de datos es más común en empresas de cualquier tamaño de lo que se imagina. Lo ideal es tener siempre una copia de seguridad de esa información, pero si no puedes acceder a ella de inmediato, no intentes resolver el problema por tu cuenta. Si existe alguna posibilidad de recuperar los datos, las probabilidades aumentan si dejas este trabajo en manos de empresas especializadas.
Mantén una relación directa con compañías experimentadas en la recuperación de datos. Ellos pueden actuar de inmediato para minimizar los daños, asegurando no solo la recuperación, sino también la confiabilidad de la información.
CBL Tech es líder mundial en recuperación de datos de HDDs, SSDs, RAID y cintas, entre otros medios. Además, tenemos una política de no cobrar al cliente si no es posible recuperar los datos.